Como viene siendo habitual desde hace unos años, tras la feria de Artesanía de San Telmo nos toca escapadita para desconectar (al principio decía que era una escapada de descanso, pero terminé engañándome a mí misma y a mi carisma). Este año teniendo en cuenta Los santos de turno (San Ryanair y San Vueling bendito) nos hemos ido a Sevilla, Granada y Córdoba.

El primer destino, Sevilla, ya lo conocíamos, por lo que tan sólo estuvimos un día y medio, el suficiente para pasear por el barrio de Santa Cruz, que tanto nos gustó la otra vez, y tapear a la de una, la de dos y la de tres. Bueno, entre tapeo y tapeo (entre los bares Las Teresas y Casa Plácido, uno frente al otro, y viceversa) también tuvimos tiempo de ir al restaurante San Marco (ñam-ñam y requeteñam). Aunque no todo fue comer y beber. También tuvimos tiempo de ir a conocer algunas tiendas bonitas de Sevilla, como Isadora, Vestida de azul, Manolito por Dios y sobre todo la tienda taller de mi admirada Núria González. ¡Ayyyyyy, que gustito conocer las tiendas y a las chicas!.

De Granada sólo puedo decir que nos gustó todo....... ¡Qué bonito!, ¡Qué ilusión!, ¡Qué ganas de ver, tocar y aprender!, pero ¡Qué frío, coño!. Menos mal que el taller que hice en mamáyalosabe me dio la posibilidad de tejerme dos cuellos abrigaditos (uno para Bernal y otro para mí).
El hostal estaba muy, muy bien situado, pero..... unos cuantos capítulos de Los Asaltacasas le hubiesen venido bien a sus dueños. Y sobre la comida que vamos a decir. La dueña del hostal nos recomendó visitar las tascas que están por la zona de la plaza de toros (El nido del búho, Coliseum, Brasilia, que por lo visto son las que frecuentan los universitarios.... conclusión: muy baratas, terminas con peligro de salir rodando por la cantidad de comida que te ponen, pero...... nada especial). Tras visitar otras tascas con buena cerveza y vino y tapas normalitas dimos con los que fueron los lugares para repetir:
El bar Ávila (por la zona del corte inglés) y el restaurante Los Manueles (por la Plaza Nueva, con buenas tapas, variaditas, y a buen precio, y con medias raciones de comidita que está muerte).


De Granada lo que más me gustó, obviamente, La Alhambra (¡Ohhhhhhh, my god laico!!, y unos baños árabes en estado de semiruinas que me parecieron increíbles. Vamos, que volveremos con mejor clima, seguro, seguro, seguro.... El Albaicín también muy bonito, pero a mí, que no me gusta nada, de nada, de nada el flamenco (es que no lo entiendo) y para quien los únicos duendes que hay son los de los cuentos..... pues eso.

Y por último Córdoba (suspiro). ¡Qué ciudad tan, tan, tan bonita!, tan fácil de visitar, con tantos rincones bonitos,.... La Mezquita increíble, los callejones increíbles, el real Alcázar increíble, ..... todo increíble, pero el frío, más increíble si cabe. Por Zeus, ¿para cuando estufas portátiles?. Pues eso, que el frío que pasé se vio recompensado con creces con la estupenda comida que degustamos (devoramos sería el verbo adecuado) en el Garum 2.1. ¡Qué vinos, qué tapas, qué buen gusto....!. ¡Qué "jarturita"!, y qué tres kilos, casi cuatro, de más me traje encima, con el consiguiente ¡Ohhhhhh, no me caben los regalitos de reyes!.


Ahora sólo me queda ordenar la casa (desde Octubre está...... no está), disfrutar del buen tiempo que hace aquí, ponerme a trabajar (fkhflsiufghiruhguwgerl= blasfemia) y soñar con el próximo viaje (soñar es gratis).
Cuelgo algunas fotos y en breve más.....


1 me dicen:
Maaravilloso escape de verdad divino felicitaciones :)
Publicar un comentario en la entrada